Son extrañas las necesidades humanas.
Encontrar algo que se te de bien, por ejemplo. Pero ¿y si no se te da nada bien? Por eso hablo de extrañas necesidades, justamente porque damos por supuesto que hay algo en este mundo que se nos debe de dar bien, que hay alguna cosa en la que tenemos que destacar, cuando, de hecho, no tiene porque ser así. ¿No cabe la posibilidad de que no seamos buenos en nada? No hablo de ser nefasto en todo, me refiero a ser mediocre sea lo que sea lo que hagas. Mediocre en deportes, mediocre en artes, mediocre en los estudios, mediocre en el trabajo, mediocre en la amistad, o mediocre en el amor… Mediocridad en todas partes.
Si te paras a pensarlo un rato, la persona mediocre tiene que estar pasándolo jodidamente mal, debe de sentirse presionado a la búsqueda de su don, y dado que el resultado de esta búsqueda parece nulo, también debe de sentirse presionado por no haber encontrado nada todavía. Añades más madera al fuego si además se da cuenta que es mediocre también buscando, y así en un sucesivo de cosas. Lo cierto, es que esta persona esta tan ciega, que es incapaz de ver que quizás lo que se le da bien es ser mediocre (solo en el caso en que forzosamente algo se nos tenga que dar bien como personas). Muchos os preguntareis: ¿de que sirve ser un muy buen mediocre? Pues de lo mismo que sirve arrastrar un camión con la barba, o partir sandías con los pechos.
Sea como fuere, son dones, dones que ni si quiera sabes porque los tienes, ni de su utilidad, pero están ahí. Están ahí, a pesar de que seguimos dudando si se pueden llamar dones. DONES HABILIDADES O SENSIBILIDADES ESPECIALES.

HACE POCO MÁS DE UN AÑO UNA TARTA CAYÓ AL SUELO.
No hay comentarios:
Publicar un comentario