Se me hace muy difícil y extraño pensar que mi manera de comportarme frente a las piedras que hemos encontrado en nuestro camino te ha ayudado, de manera totalmente inconsciente, a que por fin te dieras cuenta de lo mucho que me preocupo por ti, por nosotros y por lo nuestro. Es incluso divertido ver como valoras detalles invisibles a los ojos de cualquiera.
Ahora entiendo que no se trataba de demostrar nada forzosamente, ni de jurar y perjurar, ni de repetir las cosas una y otra vez hasta que quedasen claras. Cada cosa llega en su preciso momento, y es que los sentimientos se demuestran con hechos y no con palabras. Claro que puede ser que las palabras estén llenas de sentimientos, pero no siguen siendo más que palabras.
Cada cosa llega en su momento preciso, y de la forma más adecuada. En este caso, la gratitud que experimento ahora que te has dado cuenta de lo que siento por tu propia cuenta sobrepasa el borde de lo posible, y más si la comparas con la satisfacción que podría haber sentido de cualquier otra forma.
Al fin te das cuenta de que te quiero más de lo que se puede medir con palabras.

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